¿Qué aprendizajes nos dejan los incendios forestales en el Perú? De la emergencia a la acción proactiva
Por el Dr. Braulio Buendía
Fondo Verde
Según registros del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), al 10 de octubre se contabilizaron 77 incendios forestales simultáneos y más de 1, 780 focos de calor en más de 10 regiones del país, siendo Cusco, Apurímac, Puno y Junín las más afectadas. Los impactos han sido devastadores: pérdida de vidas humanas y de fauna, degradación de la cobertura vegetal, deterioro del aire y del agua por cenizas, y graves afectaciones socioeconómicas a las comunidades locales.
Ante la emergencia, la respuesta de entidades públicas, comunidades locales, brigadas de bomberos y la sociedad civil fue invaluable. Sin embargo, la magnitud del fuego sobrepasó la capacidad humana de respuesta, logrando contenerse principalmente con la llegada de las recientes precipitaciones.
Este escenario recurrente año tras año nos obliga a plantearnos preguntas de fondo:
- ¿Cuáles son las causas originarias y qué avances muestran las investigaciones sobre los responsables?
- ¿Se han valorizado adecuadamente los daños ambientales y económicos?
- ¿Estamos garantizando los mecanismos necesarios para pasar de la contingencia a la prevención efectiva?
Más del 90% de los incendios forestales son originados por la actividad humana, principalmente por prácticas agropecuarias no controladas, sumado a la vulnerabilidad ambiental que intensifican los fenómenos climáticos y el cambio global.
Aprender de las lecciones: Hacia una gobernanza real y proactiva
El abordaje de este problema exige superar las acciones aisladas e ir hacia una gobernanza ambiental efectiva. En el Perú contamos con instrumentos como el Plan Multisectorial ante Incendios Forestales, actualizado mediante Decreto Supremo N. ° 069-2026-PCM. No obstante, para que estas herramientas de gestión se implementen, es indispensable asegurar una adecuada ejecución de fondos, monitorear la efectividad de las inversiones y garantizar una verdadera descentralización de los recursos con enfoque intercultural.
Las lecciones aprendidas nos señalan una ruta clara de acción proactiva que puede dividirse en tres tiempos:
1. Antes
Antes (Prevención e Involucramiento): Ir más allá del monitoreo satelital y capacitaciones aisladas. Se requieren alternativas agropecuarias sostenibles, comunicación intercultural fluida y financiamiento oportuno (a través de cooperación internacional, inversión pública y mecanismos como Obras por Impuestos).
2. Durante
Durante (Respuesta e Investigación): Fortalecer la articulación interinstitucional de respuesta rápida con responsabilidades y compromisos claros, promover la participación de la academia e implementar investigaciones que fortalezcan la gestión de riesgos.
3. Después
Después (Restauración y Sanción): Realizar valorizaciones exhaustivas de impactos en los ecosistemas, aplicar procesos sancionadores efectivos y desplegar fondos dedicados a la restauración ecológica y la recuperación económica local.
El compromiso de Fondo Verde
Desde la sociedad civil y las organizaciones de desarrollo, sabemos que los esfuerzos de sensibilización y empoderamiento comunitario deben multiplicarse.
Desde Fondo Verde reafirmamos nuestro compromiso con la gestión sostenible de los recursos naturales. Seguiremos impulsando buenas prácticas, fortaleciendo la gestión del conocimiento, promoviendo la investigación aplicada y colaborando con todos los actores estratégicos para transitar de una cultura de reacción a una cultura de prevención y resiliencia ambiental.

